HELENA ROHNER DISEÑA PARA TEIXIDORS DOS COLECCIONES DE CHALES EN CASHMERE TEJIDOS A MANO.

La naturaleza social de Teixidors me infunde admiración y respeto. Me emociona ver la respuesta de sus artesanos a los retos y los colores vívidos de estas dos nuevas colecciones. Esa emoción la creamos juntos y es la que aporta alma a estas piezas.” Helena Rohner.

Helena Rohner diseña para Teixidors Nuance y Pluyia, dos colecciones de chales tejidos a mano en cashmere ultraligero cuya trama dibuja atractivos haces de luz y color.

En su extensa y reconocida trayectoria creativa internacional, es la primera vez que Helena Rohner colabora con una firma con una base completamente social como la de Teixidors (1983), cuyo compromiso fundamental es la integración laboral de personas con discapacidad intelectual. Un viaje doblemente emocionante por su experiencia como madre de Lucas, con discapacidad física, por cuya integración ha luchado siempre. “Cada uno de nosotros somos diferentes, y eso nos hace especiales”, afirma. Además, una aproximación más profunda al mundo textil, porque Helena creció rodeada de los telares de su madre, Nilia Bañares, en su propia casa.

Para Teixidors ha supuesto un nuevo aprendizaje, un viaje apasionante a la sensibilidad y alto sentido del compromiso de Helena Rohner.

El resultado de esta colaboración son dos nuevas colecciones: Nuance y Pluyia, ambas tejidas a mano en el taller de Teixidors en Terrassa (Barcelona), con cashmere ultraligero, cuyas propiedades de suavidad y ligereza se potencian gracias al diseño colorista y orgánico de Helena Rohner.

La belleza sublime del cashmere

El cashmere es una materia natural exclusiva, que requiere experiencia, sensibilidad y conocimiento por parte del diseñador, así como de una enorme destreza, delicadeza y precisión por parte del artesano para darle una forma orgánica perfecta en el telar. Con esta fibra tan delicada, Helena Rohner propone “crear bloques de color que a su vez son transparentes”; una interpretación creativa que potencia la belleza sublime y las propiedades técnicas de la propia fibra y a la cual la diseñadora ha llegado desde la modestia, porque “todo lo bello te pone en un sitio de humildad y silencio”, afirma.

La sutileza del color y la luz

A su vez, el cashmere cataliza los dos grandes protagonistas de Nuance y Pluyia: el color y la luz.

Por un lado, las prendas materializan la conexión definitiva y casi instintiva con la luz; son haces luminosos que envuelven el cuerpo, ciñéndose a él de una forma íntima y ergonómica.

Por otro lado, la propuesta de color es fruto del paso de Helena Rohner por los telares de Teixidors. Un acercamiento emocionante tanto para ella como para el equipo de tejedores, cuyo trabajo con los colores en el taller abre una nueva puerta a sus capacidades como maestros artesanos.

Helena Rohner confiesa que no trabaja los colores de una manera metódica sino que éstos reflejan su propia experiencia y sensaciones.

En Nuance y Pluyia se ha centrado en su predilección por los colores frescos y vivos, combinando y jugando con la urdimbre y el liso.

En la colección Nuance, los colores varían según la luz, en un sutil baile de color y trama, y en la colección Pluyia, el foco está en la sutileza de la repetición, en un ligero movimiento, “como si se tratara de un tejido estampado, pero que curiosamente ha sido creado por el salto de apenas unos hilos en la trama”.

Una colaboración, un aprendizaje

Helena Rohner ha compartido con el equipo de Teixidors y su diseñadora ‘inhouse’, Nuria Bitria, una experiencia ascendente: “nos hemos ido percibiendo mutamente, lentito y seguro”, afirma. Ambas han desarrollado sendas colecciones sin límites creativos, con espacio para la experimentación y siempre junto con los artesanos del taller, a pie de telar.

Un proceso lleno de admiración y respeto hacia la experiencia y destreza del equipo de artesanos, en el cual Helena Rohner ha confiado desde el primer momento.

Me admira la destreza. La discapacidad intelectual se convierte en un valor a la hora de estar en los telares; imagino su concentración y sensibilidad, mucho mayor que la nuestra. Me gustaría poder demostrar a los trabajadadores que los maestros son ellos.” Esta colaboración busca crear trabajo y tejido social como prioridad.

Para la joyera canaria, Teixidors tiene además una visión muy cercana a la de su empresa, “una actitud que no mide fronteras”, una propuesta global, que “lanza al mundo un mensaje de artesanía y desarrollo social”.

NUANCE

100% HILATURA DE CASHMERE ITALIANA.

TEJIDA A MANO EN NUESTROS TELARES.

PRODUCCIÓN SOSTENIBLE.

70 X 200 CM (28″ X 79″)

COLORES: SALMÓN / VERDE AGUA / MOSTAZA

PLUYIA

100% HILATURA DE CASHMERE ITALIANA.

TEJIDA A MANO EN NUESTROS TELARES.

PRODUCCIÓN SOSTENIBLE.

70 X 200 CM (28″ X 79″)

COLORES: ROSA PALO-SALMÓN / TURQUESA-VERDE / BEIGE-AMARILLO

 

HELENA ROHNER


En la joyería de Helena Rohner, la pureza de sus líneas escultóricas están enraizadas en el estrecho vínculo que mantiene con el paisaje de su Canarias natal. Llevar una de sus piezas es como adornarse con un rayo de luz, o bien como lucir un mineral, aunque blando y cercano a lo carnal, que estuviese modelado, no por mano humana, sino por los elementos de la naturaleza.

Las colecciones de Helena, sensuales, atemporales y contemporá-neas al mismo tiempo, giran en torno a la armonía, la pasión por el color y la variedad de materiales, que van desde la plata y el oro pasando por la porcelana, la piedra, los tejidos y la madera.

De familia española y suiza, en su casa siempre estuvo rodeada de tejidos, telares o marionetas, que fabricaban sus padres. Ella descubrió su vocación en los cursos de joyería a los que asistía por las tardes al tiempo que se formaba en ciudades como Londres, Ginebra y Florencia.

Además de sus joyas, siempre sutiles, elegantes y útiles, Helena ha llevado su creatividad a la realización de piezas cerámicas, de madera, lámparas o alfombras, y ha diseñado colecciones para Paul Smith, Gancedo, Dac Rugs, Ferm Living, Georg Jensen, Kahler, Bodum y Munio. En 2015 fue galardonada con la prestigiosa Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes por su trabajo como diseñadora.